Dedicado a :
quienes rebuscan en la memoria… y a lo major resulta bien.
1
La vida es una moneda
quien la rebusca la tiene
ojo que hablo de monedas
y no de gruesos billetes
Mi vida es una hoja en blanco
un piano desafinado
diez dedos largos y flacos
y un manojo de palabras
Sólo se trata de vivir
esa es la historia
con la sonrisa en el ojal
con la idiotez y la cordura de
todos los días,
a lo mejor resulta bien
La gente sueña que sueña
la calle sigue que sigue
el taxi gira que gira
el cielo y la ancha avenida
Los días cantan la historia
del hombre al borde del hombre
los días cantan mañanas
los días no tienen miedo
Sólo se trata de vivir
esa es la historia
con un amor, sin un amor,
con la inocencia y la ternura
que florece a veces
a lo mejor resulta bien
Si nos inunda el asfalto
de sensaciones profundas
gocemos bien nuestro ahogo
que es nuestra imagen fecunda
La vida es una moneda. Juan Carlos Baglietto
2
Paseo Gral. Paz. Circa 1912
Mar del Plata - Argentina.
La foto, publicada en el Suplemento de Cultura de diario La Capital (2001), muestra un tramo del actual Boulevard Marítimo P.P. Ramos, entre las calles Sarmiento y Arenales.
Se observan, de izquierda a derecha, las siguientes residencias identificadas con el nombre de su propietario
Casimiro Polledo (1907, Pedro Guichot)
Juan Girondo (1904, Carlos Nordman y Adán Gadolfi)
José León Ocampo (1905)
Antonio Polledo (1911, Pedro Guichot)
Enrique Carabassa
Nicolás Mihanovich
Juliana M de Rocha
Ernesto Tornquist (1907 Carlos Nordman)
3
La residencia de Antonio Polledo: de la sencillez al petit hotel.
La ocupación del lote de la esquina que mira al este de las actuales Bv. Marítimo y Las Heras, data de los primeros años de 1890. Allí se ubicó la primitiva y sencilla casa de Antonio Polledo, la que se fue transformando lo largo de su corta vida. El núcleo original fué encargado a José Fontana (1853-1905) constructor genovés, radicado en Mar del Plata en 1877.
De planta cuadrada y desarrollada en dos niveles, se accedía a la casa a través de un alero sostenido por cuatro apoyos, poseía cuatro cuartos y servicios sanitarios elementales.
En 1901, Fontana solicitó edificar un pabellón de servicio separado de la casa que estaría ubicado a lo largo de la calle Las Heras.
En 1911, siguiendo la tendencia de la época, interviene el arq. francés Pedro Guichot y comienza un camino de sofisticación de la mano de los cambios en las vida social de la burguesía, reflejados en la casa que evoluciona hacia un petit hotel de rasgos marcadamente pintorescos. La vivienda, con amplios ambientes, era únicamente ocupada en los meses de verano.
A partir del proyecto de Guichot, una terraza sustituye el alero original y un gran comedor se abre hacia el frente con un bow window semioval. Los cambios del interior continuan hacia 1917 con la aparición de nuevos cuartos en el segundo piso, sobre la calle Las Heras y la transformación total de la fachada. El arq. Cova dice “no faltó ningún recurso de la arquitectura borbónica: pilastras almohadilladas, revoque simil piedra con juntas rehundidas, ventanas con dinteles abundantemente ornamentados, ménsulas igualmente trabajadas, mansardas con punzones y veletas y demás recursos de estilo que convirtieron a la otrora simplísima casa en, quizás, el más acabado petit hotel francés de la ciudad”
Fuentes:
Cova, Roberto. Casas Compactas en Mar del Plata. 1877-1899. Mas datos de la fuente
Cova, Roberto. Los Ocampo y los Aguirre. Suplementos de Cultura Diario La Capital. La foto del paseo Gra. Paz corresponde a este suplemento. Mas datos de la fuente
Mar del Plata Ayer - Grupo facebook, administrado por Jorge Redondo.
Saludos, Virginiae
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